Los eclipses de Luna se producen siempre que la Luna esté en fase Llena y siempre que el Sol, la Tierra y la Luna estén en línea recta. Entonces la Luna se encuentra en la sombra producida por la Tierra tal como se muestra en la figura.
Hay otros tipos de eclipse lunares, que dependen del alineamiento de los tres cuerpos celestes. La Luna puede encontrase en zona no iluminada (sombra) o parcialmente iluminada (penumbra).
El eclipse Solar se produce cuando la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra, la Luna está en fase Nueva. La Luna es 400 veces más pequeña que el Sol pero la Luna está 400 veces más cercana a la Tierra, por tanto, el tamaño aparente de ambos cuerpos vistos desde la Tierra es casi el mismo. La Luna puede de esta manera, producir un eclipse total del Sol, si es observado en la zona de sombra proyectada por la Luna sobre la Tierra.
Cuando la Luna está entre la Tierra y el Sol, la parte de la Luna más cercana a la Tierra está oscura, por lo que no podemos ver la Luna, a esta fase se denomina Luna Nueva.
Cuando la Tierra está entre el Sol y la Luna, la parte de la Luna más cercan a la Tierra es la mitad iluminada, se denomina a esta fase Luna Llena.
Cuando la Luna está en posiciones intermedias, solamente la mitad de la parte más cercana a la Tierra está iluminada. Por tanto, solamente vemos un cuarto de la Luna, a estas dos fases se le denominan Cuartos, Creciente o Menguante dependiendo si la parte iluminada que es visible desde la Tierra tiende a crecer o a decrecer.
Las fases lunares se producen por la interacción entre los movimientos del sol, la luna y la tierra. En un año la luna realiza trece recorridos en torno a la tierra, es decir trece lunaciones. Cada lunación tiene una duración de 28 días aproximadamente. Normalmente, conocemos cuatro tipos de fase lunar, que son la Luna Nueva, Cuarto Creciente, Luna Llena y Cuarto Menguante. Pero como la Luna demora aproximadamente 28 días en repetir sus fases, ella pasa no sólo por las cuatro antes mencionadas, sino que por infinitas fases intermedias a las cuales la tradición no les ha puesto nombre. Este es el motivo de que los astrónomos, se refieran a las fases lunares en porcentaje de iluminación. De ese modo, la luna nueva es el 0%, la llena es del 100%, y tanto la Luna Creciente, como Luna Menguante son el 50% del porcentaje de Iluminación.
Después de pasar cerca de Marte y Júpiter entre el 1 y el 3 de septiembre, la Luna se interpuso entre la Tierra y Venus este domingo a la noche, un fenómeno que pudo ser presenciado a simple vista o con binoculares desde esta tarde y hasta comienzos de la noche de ayer.
Según Miguel Gilarte Fernández, director del Observatorio Astronómico de Almadén de La Plata y presidente de la Asociación Astronómica de España, "la Luna oculta al planeta Venus durante un breve período de tiempo, lo que los astrónomos llaman 'ocultación'".
En la Ciudad de Buenos Aires y toda el área metropolitana el fenómeno pudo verse a partir de las 18:50, diez minutos después de la puesta del Sol. Sin embargo, sólo quienes estén atentos podrán presenciarlo, ya que la ocultación durará tan sólo 30 segundos.
Por las condiciones meteorológicas favorables, el fenómeno pudo verse a simple vista, aunque se recomendó el uso de binoculares. De todas formas, las provincias de Jujuy, Salta, Formosa, Chaco, Misiones, Catamarca, Santiago del Estero y Corrientes no pudieron apreciarlo.
La segunda parte del fenómeno, en tanto, comenzó a las 19:53, cuando ya cayó la noche. En ese momento, Venus reapareció por el borde iluminado de la Luna y ocurrió el momento más espectacular de la jornada: a medida que fue descubriéndose, se fue "encendiendo" durante otros treinta segundos, hasta luego separarse de la Luna.
En realidad, todo el mes de septiembre tendrá eventos espaciales de magnitud, ya que además de las alineaciones particulares que tendrá la Luna con Marte, Júpiter, Saturno y Venus, el cometa ISON pasará cerca del planeta rojo. Este viernes 6, por la noche, se lanzó una sonda lunar.
La LADEE (Lunar Atmosphere and Dust Environmental Explorer) partió desde el centro Wallops Flight Facility en Virginia, Estados Unidos. Orbitará el satélite natural terrestre para examinar su clima. El viaje demorará 30 días, habrá otro mes de chequeo de instrumentos y luego 100 días de tareas científicas.
Pero el espectáculo, al menos para los que no estamos en los centros de la NASA, pasará por la interacción de la Luna con dos planetas del sistema solar en la primera semana del mes.
En una nota escrita para el diario ABC, Gilarte describe cómo será el fenómeno: "La Luna, el día 9 en fase creciente, tendrá poco más de 3 días de edad. La Luna en cuarto creciente, es decir, cuando vemos media Luna, tiene 7 días de edad, por lo que observaremos a simple vista y para ese día una Luna muy fina en forma de 'C' invertida".
Así se verán la Luna y Venus a las 18:50, cuando comience el fenómeno
Así fue que ocultó durante un tiempo a Venus, el planeta más fácilmente visible desde la Tierra. Luego, irá por Saturno. Sigue Gilarte: "La Luna habrá avanzado en el cielo hacia el oeste, en su movimiento de traslación alrededor de la Tierra. En esta ocasión y de su mano, nos llevará a ver el planeta Saturno, la 'estrella' más próxima y brillante a la Luna y con respecto a ella se encuentra arriba y a la derecha".
A diferencia de los eclipses de Sol, que necesitan ser observados con cierto cuidado para proteger la vista, estos fenómenos pueden ser seguidos sin riesgo alguno.
Por último, ya exclusivamente visible para los expertos de la NASA, el cometa ISON pasará muy cerca de Marte (11 millones de kilómetros) el 27 de septiembre y será investigado a través del observador marciano que la agencia espacial norteamericana tiene en la órbita del planeta rojo.
Dado que la Luna gira alrededor de la Tierra (es su único satélite), la luz del Sol le llega desde posiciones diferentes, que se repiten en cada vuelta. Cuando ilumina toda la cara que vemos se llama luna llena. Cuando no la vemos en el cielo es la fase de luna nueva. Entre estas dos fases sólo se ve un trozo de la luna, un cuarto creciente o un cuarto menguante.
Las primeras civilizaciones ya medían el tiempo contando las fases de la Luna. Una semana es lo que dura cada fase, y un mes, aproximadamente, todo el ciclo.
Eclipse de Sol, eclipse de Luna
A veces, el Sol, la Luna y la Tierra se sitúan formando una línea recta. Entonces se producen sombras, de forma que la de la Tierra cae sobre la Luna o al revés. Son los eclipses.
Cuando la Luna pasa por detrás y se sitúa a la sombra de la Tierra, se produce un Eclipse Lunar (dibujo, izquierda). Cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol, lo tapa y se produce un Eclipse Solar (dibujo, derecha).
Si un astro llega a ocultar totalmente al otro, el eclipse es total, si no, es parcial. Algunas veces la Luna se pone delante del Sol, pero únicamente oculta el centro. Entonces el eclipse tiene forma anular, de anillo.
Desde tiempos inmemoriales la Luna sorprendió a la humanidad con su gran tamaño, sus ciclos orbitales y sus fases. Fue uno de los dos cuerpos más importantes junto con el Sol y su periodicidad sirvió como calendario en muchas culturas. En Irlanda se ha encontrado una roca de hace 5.000 años que parece ser la representación más temprana de la Luna descubierta hasta la fecha.
En muchas culturas prehistóricas y antiguas, la Luna era una deidad u otro fenómeno sobrenatural. Una de las primeras veces que se intentó ofrecer una visión racional y científica de lo que era la luna fue en la Antigua Grecia. La propuso el filósofo Anaxágoras quien razonó que tanto el Sol como la Luna eran dos cuerpos gigantes, rocosos y esféricos y que la luz emitida por la Luna no era más que luz reflejada del Sol. Su idea ateísta del cielo fue una de las causas de su encarcelamiento y posterior exilio.
En la Edad Media, antes de la invención del telescopio, cada vez más gente fue reconociendo que la Luna era una esfera ya que se creía que tenía que ser "perfectamente lisa".
En 1609, Galileo Galilei observó por primera vez la Luna con telescopio.