lunes, 28 de octubre de 2013

Fases Lunares- Eclipse de Luna

Las fases lunares se producen por la interacción entre los movimientos del sol, la luna y la tierra. En un año la luna realiza trece recorridos en torno a la tierra, es decir trece lunaciones. Cada lunación tiene una duración de 28 días aproximadamente. Normalmente, conocemos cuatro tipos de fase lunar, que son la Luna Nueva, Cuarto Creciente, Luna Llena y Cuarto Menguante. Pero como la Luna demora aproximadamente 28 días en repetir sus fases, ella pasa no sólo por las cuatro antes mencionadas, sino que por infinitas fases intermedias a las cuales la tradición no les ha puesto nombre. Este es el motivo de que los astrónomos, se refieran a las fases lunares en porcentaje de iluminación. De ese modo, la luna nueva es el 0%, la llena es del 100%, y tanto la Luna Creciente, como Luna Menguante son el 50% del porcentaje de Iluminación.

lunes, 21 de octubre de 2013

Eclipse


Ultima Noticia: La luna y Venus

Así se verá Venus cuando salga detrás de la Luna, según la proyección realizada por el Planetario porteño   


Después de pasar cerca de Marte y Júpiter entre el 1 y el 3 de septiembre, la Luna se interpuso entre la Tierra y Venus este domingo a la noche, un fenómeno que pudo ser presenciado a simple vista o con binoculares desde esta tarde y hasta comienzos de la noche de ayer.
Según Miguel Gilarte Fernández, director del Observatorio Astronómico de Almadén de La Plata y presidente de la Asociación Astronómica de España, "la Luna oculta al planeta Venus durante un breve período de tiempo, lo que los astrónomos llaman 'ocultación'".
En la Ciudad de Buenos Aires y toda el área metropolitana el fenómeno pudo verse a partir de las 18:50, diez minutos después de la puesta del Sol. Sin embargo, sólo quienes estén atentos podrán presenciarlo, ya que la ocultación durará tan sólo 30 segundos.

Por las condiciones meteorológicas favorables, el fenómeno pudo verse a simple vista, aunque se recomendó el uso de binoculares. De todas formas, las provincias de Jujuy, Salta, Formosa, Chaco, Misiones, Catamarca, Santiago del Estero y Corrientes no pudieron apreciarlo.

La segunda parte del fenómeno, en tanto, comenzó a las 19:53, cuando ya cayó la noche. En ese momento, Venus reapareció por el borde iluminado de la Luna y ocurrió el momento más espectacular de la jornada: a medida que fue descubriéndose, se fue "encendiendo" durante otros treinta segundos, hasta luego separarse de la Luna.
En realidad, todo el mes de septiembre tendrá eventos espaciales de magnitud, ya que además de las alineaciones particulares que tendrá la Luna con Marte, Júpiter, Saturno y Venus, el cometa ISON pasará cerca del planeta rojo. Este viernes 6, por la noche, se lanzó una sonda lunar.
La LADEE  (Lunar Atmosphere and Dust Environmental Explorer) partió desde el centro Wallops Flight Facility en Virginia, Estados Unidos. Orbitará el satélite natural terrestre para examinar su clima. El viaje demorará 30 días, habrá otro mes de chequeo de instrumentos y luego 100 días de tareas científicas.
Pero el espectáculo, al menos para los que no estamos en los centros de la NASA , pasará por la interacción de la Luna con dos planetas del sistema solar en la primera semana del mes.
En una nota escrita para el diario ABC , Gilarte describe cómo será el fenómeno: "La Luna, el día 9 en fase creciente, tendrá poco más de 3 días de edad. La Luna en cuarto creciente, es decir, cuando vemos media Luna, tiene 7 días de edad, por lo que observaremos a simple vista y para ese día una Luna muy fina en forma de 'C' invertida".
Así se verán la Luna y Venus a las 18:50, cuando comience el fenómeno
Así fue que ocultó durante un tiempo a Venus, el planeta más fácilmente visible desde la Tierra. Luego, irá por Saturno. Sigue Gilarte: "La Luna habrá avanzado en el cielo hacia el oeste, en su movimiento de traslación alrededor de la Tierra. En esta ocasión y de su mano, nos llevará a ver el planeta Saturno, la 'estrella' más próxima y brillante a la Luna y con respecto a ella se encuentra arriba y a la derecha".
A diferencia de los eclipses de Sol, que necesitan ser observados con cierto cuidado para proteger la vista, estos fenómenos pueden ser seguidos sin riesgo alguno.
Por último, ya exclusivamente visible para los expertos de la NASA, el cometa ISON pasará muy cerca de Marte (11 millones de kilómetros) el 27 de septiembre y será investigado a través del observador marciano que la agencia espacial norteamericana tiene en la órbita del planeta rojo.

Las fases de la luna

Las fases de la Luna
Dado que la Luna gira alrededor de la Tierra (es su único satélite), la luz del Sol le llega desde posiciones diferentes, que se repiten en cada vuelta. Cuando ilumina toda la cara que vemos se llama luna llena. Cuando no la vemos en el cielo es la fase de luna nueva. Entre estas dos fases sólo se ve un trozo de la luna, un cuarto creciente o un cuarto menguante.

Las primeras civilizaciones ya medían el tiempo contando las fases de la Luna. Una semana es lo que dura cada fase, y un mes, aproximadamente, todo el ciclo.

Eclipse de Sol, eclipse de Luna

Eclipse de Sol, eclipse de Luna
A veces, el Sol, la Luna y la Tierra se sitúan formando una línea recta. Entonces se producen sombras, de forma que la de la Tierra cae sobre la Luna o al revés. Son los eclipses.

Cuando la Luna pasa por detrás y se sitúa a la sombra de la Tierra, se produce un Eclipse Lunar (dibujo, izquierda). Cuando la Luna pasa entre la Tierra y el Sol, lo tapa y se produce un Eclipse Solar (dibujo, derecha).

Si un astro llega a ocultar totalmente al otro, el eclipse es total, si no, es parcial. Algunas veces la Luna se pone delante del Sol, pero únicamente oculta el centro. Entonces el eclipse tiene forma anular, de anillo.


Observación lunar

Desde tiempos inmemoriales la Luna sorprendió a la humanidad con su gran tamaño, sus ciclos orbitales y sus fases. Fue uno de los dos cuerpos más importantes junto con el Sol y su periodicidad sirvió como calendario en muchas culturas. En Irlanda se ha encontrado una roca de hace 5.000 años que parece ser la representación más temprana de la Luna descubierta hasta la fecha.
En muchas culturas prehistóricas y antiguas, la Luna era una deidad u otro fenómeno sobrenatural. Una de las primeras veces que se intentó ofrecer una visión racional y científica de lo que era la luna fue en la Antigua Grecia. La propuso el filósofo Anaxágoras quien razonó que tanto el Sol como la Luna eran dos cuerpos gigantes, rocosos y esféricos y que la luz emitida por la Luna no era más que luz reflejada del Sol. Su idea ateísta del cielo fue una de las causas de su encarcelamiento y posterior exilio.
En la Edad Media, antes de la invención del telescopio, cada vez más gente fue reconociendo que la Luna era una esfera ya que se creía que tenía que ser "perfectamente lisa".
En 1609, Galileo Galilei observó por primera vez la Luna con telescopio.

La primera foto de la Tierra vista desde la Luna se transmitió el 23 de agosto de1966 desde el Lunar Orbiter I hasta laestación espacial de Robledo de Chavela.

Relieve lunar

Cuando Galileo Galilei apuntó su telescopio hacia la Luna en 1610 pudo distinguir dos regiones superficiales distintas. A las regiones oscuras las denominó «mares», los cuales por supuesto no tienen agua y llevan nombres tales como Mar de la Serenidad y Mar de la Fecundidad; son planicies con pocos cráteres. El resto de la superficie lunar es más brillante, y representa regiones más elevadas con una alta densidad de cráteres, tales como Tycho y Clavius. En la superficie lunar también existen cadenas de montañas que llevan nombres como Alpes y Apeninos, igual que en la Tierra.
Como curiosidad, cuando la Luna está muy próxima a la fase de cuarto creciente, el juego de luces y sombras en la zona del terminador hacen que se vea una X en la Luna.
La X lunar a través de un telescopio refractor de 60mm

Atmósfera de la luna

La Luna tiene una atmósfera insignificante debido a su baja gravedad, incapaz de retener moléculas de gas en su superficie. La totalidad de su composición aún se desconoce. El programa Apolo identificó átomos de helio y argón, y más tarde (en 1988), observaciones desde la Tierra añadieron iones de sodio y potasio. La mayor parte de los gases en su superficie provienen de su interior.
La agitación térmica de las moléculas de gas viene inducida por la radiación solar y por las colisiones aleatorias entre las propias partículas atmosféricas. En la atmósfera terrestre las moléculas suelen tener velocidades de cientos de metros por segundo, pero excepcionalmente algunas logran alcanzar velocidades de 2.000 a 3.000 m/s. Dado que la velocidad de escape es de, aproximadamente, 11.200 m/s éstas nunca logran escapar al espacio. En la Luna, por el contrario, al ser la gravedad seis veces menor que en nuestro planeta, la velocidad de escape es asimismo menor, del orden de 2.400 m/s. Podemos deducir entonces que si la Luna tuvo antaño una atmósfera, las moléculas más rápidas pudieron escapar de ella para, según una ley de la teoría cinética de los gases, inducir a las restantes a aumentar su velocidad, acelerando así el proceso de pérdida atmosférica. Se calcula que la desaparición completa de la hipotética atmósfera lunar debió realizarse a lo largo de varios centenares de millones de años.
La prácticamente ausencia de atmósfera en nuestro satélite obliga a los astronautas a disponer de equipos autónomos de suministro de gases, conocidos como P.L.S.S. en sus paseos por la superficie. Asimismo, al no existir un manto protector, las radiaciones ultravioleta y los rayos gamma emitidos por el Sol bombardean la superficie lunar, siendo necesario contar con trajes protectores especiales que eviten sus efectos nocivos.
Para la tenue atmósfera lunar cualquier pequeño cambio puede ser importante. La sola presencia de los astronautas altera localmente su presión y su composición al enriquecerla con los gases espirados por ellos y por los que se escapan del módulo lunar cada vez que se efectúa una EVA. Existe el temor de que los gases emitidos por las naves que en la década del setenta alunizaron en la Luna hayan creado una polución o contaminación de igual masa a la de su atmósfera nativa. Aunque estos gases ya deben haber desaparecido en su mayoría, aún hay una preocupación de que queden restos que impidan investigar sobre la atmósfera real de la Luna.
La atmósfera lunar recibe también aportaciones de partículas solares durante el día, que cesa al llegar la noche. Durante la noche lunar, la presión puede bajar hasta no ser más que de dos billonésimas partes de la atmósfera terrestre, subiendo durante el día hasta las ocho billonésimas partes, demostrando así que la atmósfera lunar no es una atmósfera permanente, sino una concentración de partículas dependiente del medio exolunar.
La ionosfera que rodea a nuestro satélite se diferencia de la terrestre en el escaso número de partículas ionizadas, así como de la presencia de electrones poco energéticos que, arrancados del suelo de la Luna, son emitidos al espacio por el impacto de los rayos solares. Actualmente, se ha podido determinar la existencia de una cola de sodio compuesta por vapores que se desprenden de nuestro satélite de forma similar a como lo hacen los gases de los cometas.